miércoles, 4 de enero de 2012

Paseando a Fito

   

    Fito es el perro de mi hermana. Es un bulldog francés, muy cariñoso, muy juguetón y muy bruto. Aún sabiendo que es un buen perro (entiendase como que el animal sería incapaz de atacar a nada ni a nadie) a mí esa falta de previsibilidad me desconcierta bastante. Estas fiestas mi hermana me pidió el favor (con la boca pequeña) de que lo sacara un día a pasear, ante lo cual, me armé de valor y le dije que sí, que sin ningún problema. Un animalillo dulce y cariñoso de menos de medio metro de altura no iba a poder conmigo.    
    Con lo que yo no contaba era que el día d mi marido estaría de guardia y yo tendría que ir sola con mi salvaje a cumplir mi promesa. A la hora h estaba yo corriendo detrás del perrito, que iba como un loco de árbol en árbol tirando con una fuerza impresionante de una correíta de dudoso mecanismo y en la otra mano al artista de mi hijo que sólo quería soltarse e imitar al animal. Cuando parece que se calma y levanta la pata, mi pequeño salvaje me dice: "Yo tamién quiero hacer pipí en el árbol mamá" "No cariño, tú lo acabas de hacer antes de salir de casa" Pero ante la postura de desbordamiento inminente, con rodillas juntas y mano entre las piernas, decido no arriesgarme y bajarle el pantalón.
    Imagen: Mi pequeño salvaje con el pantalón por los tobillos sin quitar el ojo del perro que observaba la situación alucinado. Yo con la correa en una mano, de cuclillas con la falta de equilibrio que me caracteriza y con la otra intentando encontrar la dichosa colita para evitar que el niño se orine el pantalón. Pero para mi sorpresa, y por supuesto la de mi salvaje, cuando parece que la situación estaba controlada, Fito se abalanza sin compasión hacia tan preciado tesoro para el sexo masculino. Menos mal que tuve buenos reflejos y, tras un pequeño forcejeo que a mí me pareció eterno, conseguí frenarlo a tiempo orgullosa. ¡Un solo error y me lo deja cambiado de sexo en un segundo!.
Y es que como dice mi suegra, "una madre es una madre".



   

2 comentarios:

  1. Jajajaja, vaaaale, no te volveré a pedir un favor que incluya a Fito... Aunque te aseguro que no es capaz de morder nada, entre otras cosas xq no tiene dientes (las salchichas le cuestan trabajo).

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  2. Buenísimo, ole por esa madre coraje...

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