martes, 17 de julio de 2012

Madre-cuqui

    Me generan mucha envidia las madres (casi) perfectas. Y me refiero con eso a una madre que no llegue siempre tarde a la guardería y que su hijo no reciba todos los días un: "anda bonito, ¿otra vez te has quedado dormido?" con cara de ahílollevasmamátardona, que no le corte ella el pelo a su hijo (mal) porque tiene un evento y no le ha dado tiempo a pedir cita en la peluqería, que no llegue tarde al trabajo y encima se maquille en los semáforos (con lo cual si tiene la suerte de llegar prontito porque sólo le ha pillado uno en rojo se baje del coche con un ojo pintado y el otro no), que a partir de las ocho de la tarde no se vaya tumbando en todos los planos horizontales que encuentre porque no pueda con su pellejo o que no se vaya de fin de semana a 80 kilometros y se le olvide la maleta de su hijo detrás de la puerta.
   Así soy yo, bueno era, porque a partir de hoy voy a ser una madre-cuqui. Y he empezado con cosas sencillas como esta guirnalda que encontré en pinterest y que me quedó chulísima para el cumpleaños del pequeño salvaje. La enseño aquí porque me muero por mostrarla, ya que me llevé cortando hojitas de cartulina toda la tarde. Así, de fondo en las fotos de cumpleaños (que quedan para la posteridad) será un perfecto elemento de distracción para que nadie repare en los trasquilones que llevaba el pobre niño.

2 comentarios:

  1. Jajajaj tu mama cuqui??. jajajaja pa que? Por naturaleza eres especial, a la perfecta que la jodan, que gracia tiene ser perfecto, NINGUNA, te lo dice un papa raro.

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  2. La guirnalda era cuqui total, mucho más bonita de como se ve en la foto, doy fe. Todos nos quedamos maravillados, y más todavía con la tarta tambor de chocolate, impresionante y riquísima. Claro que todo es nada comparado con el corte de pelo del pequeño cumpleañero, cuquísimo, o sea...

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